En invierno el tiempo frío y los días cortos nos hacen más hogareños y preferimos deleitarnos con pequeños placeres, como saborear el frío sano de los días soleados o disfrutar de un buen libro al calor de la chimenea.
Las tradiciones marcan el calendario invernal. La noche del 16 de enero, San Antón la magia del fuego de las hogueras inunda el pueblo; las ricas migas, una sabrosa chistorra y panceta y las patatas asadas al calor de la lumbre son el mejor menú para esa noche. En febrero, los roscos de San Blas nos protegerán de los temidos catarros del frío invierno y luego, disfraces de colores y la alegría de los carnavales conseguirán sacarnos a todos de casa.
Nuestra tierra nos invita a degustar las buenas alubias pochas, las carnes, los quesos de la tierra Navarra. Los caldos, vinos, aceites y licores elaborados este otoño comienzan a coger cuerpo y a saborearse entre amigos los distintos aromas.